Mensaje que le llega al espía
Pasados unos días, el espía, que seguía escuchando, entendió que la relación con esa mujer acabó y que la esposa de la víctima conoció la infidelidad. El espía no tardó en reaccionar, tal como habíamos pensado y ya, de manera clara habló con la víctima y le dijo que, aunque su mujer ya era conocedora de la infidelidad, iba a facilitar a los jefes la información de su comportamiento y de cómo aprovechaba el trabajo para acciones tales como llamadas telefónicas con la querida y lo más atractivo para él, las videollamadas.
Cazador cazado
Por asesoramiento nuestro y con el único fin de utilizar para demostrar el chantaje, el espía no sabía que estaba siendo grabado por la víctima y en la conversación reconoció que había instalado unos terminales y que iba a utilizar las grabaciones como chantaje, en realidad no utilizó esta palabra, pero si invitó a la víctima a cambio de guardarse las grabaciones, que hiciera una serie de acciones a favor de este. En ese momento la víctima le comentó que según el Artículo 197.1 del Código Penal, captar imágenes o sonidos de otra persona sin su consentimiento para vulnerar su intimidad constituye un delito de descubrimiento y revelación de secretos, castigado con penas de 1 a 4 años de prisión y multas de carácter económico.