Todos hemos detectado señales sutiles, cuando nuestro cerebro capta ruidos leves, sombras o reflejos sin que nos demos cuenta de forma consciente.
Recordamos las veces que acertamos y olvidamos todas las veces que sentimos que nos miraban y no había nadie, eso se denomina sesgo de confirmación.
Quizás es un instinto más animal, pero las personas em general estamos en alerta evolutiva, ya que nuestro cerebro aprendió a detectar miradas directas para huir de peligros.
La ansiedad o el estrés mantienen los sentidos tan tensos que interpretan cualquier sombra como una presencia, es decir que estamos en una hipervigilancia constante.
Pero hablamos de una persona que tiene esta sensibilidad, estoy seguro de que en algún momento, al girarnos por una sospecha, provocamos que la otra persona nos mire en ese preciso instante, entonces ¿es casualidad?, no, las casualidades no existen ¿es que la otra persona también tiene esa sensibilidad?