Ampliemos las posibilidades de espionaje, veamos más opciones de espionaje que la propia cercanía y el descredito de marca y/o producto. Trabajemos con la posibilidad de la utilización de espías directos.
Está acción puede radicar en algunos de los trabajadores, mejor dicho, en espías que se hacen pasar por empleados o directivos (espías obreros), en este supuesto caso de la empresa china. Estos se integrarían en la zona y localidades limítrofes y tarde o temprano sociabilizarían con las personas del lugar, vivirán en la zona, tendrán hijos que acudan al colegio con los niños lugareños y que después los padres de estos se conocerán, cenarán, jugaran al futbol, acudirán a la piscina, … es decir, estamos ante un espionaje de contacto y de confianza. Es fundamental esta opción para la obtención de información directa, sensible y fiable en un muy alto porcentaje. En estas acciones se consigue información, datos, decisiones, reuniones, nombres, personas, grados de confianza, fechas, …